Búsqueda y rescate: ¿qué ocurre después de una emergencia estructural?

Cuando una estructura colapsa, comienza una carrera contra el tiempo. Detrás de cada operación de rescate existen protocolos, especialistas, tecnología y equipos diseñados para encontrar y salvar vidas.

Un colapso estructural puede ocurrir en cuestión de segundos.

Un terremoto, una explosión, una falla estructural, un deslizamiento o cualquier otro evento puede convertir una edificación en un escenario de extrema complejidad, dejando personas atrapadas entre escombros y generando nuevos riesgos para quienes intentan rescatarlas.

Pero ¿qué ocurre después?

¿Qué hacen los equipos de emergencia cuando llegan al lugar?

¿Cómo se busca a una persona atrapada?

¿Qué equipos se utilizan?

¿Por qué no siempre se puede ingresar inmediatamente?

¿Quién determina por dónde comenzar?

Y, sobre todo:

¿Cómo se puede rescatar a una víctima sin convertir a los propios rescatistas en nuevas víctimas?

La respuesta requiere mucho más que rapidez.

Requiere organización, conocimiento técnico, entrenamiento, tecnología y equipamiento especializado.


El rescate comienza antes de entrar

Cuando un equipo especializado llega a una estructura colapsada, la primera acción no necesariamente consiste en comenzar a remover escombros.

Antes de ingresar, es necesario comprender el escenario.

Una estructura que ya colapsó puede continuar desplazándose o presentar elementos inestables que representan un riesgo para las víctimas y los rescatistas.

Por eso, una operación de búsqueda y rescate debe desarrollarse de manera organizada y bajo procedimientos que permitan evaluar el escenario, establecer prioridades y reducir riesgos.

La Búsqueda y Rescate Urbano (USAR) está orientada precisamente a localizar, extraer y realizar la estabilización inicial de personas atrapadas en espacios cerrados o bajo escombros como consecuencia de grandes colapsos estructurales. La UNGRD señala que estas operaciones pueden producirse después de terremotos, derrumbes, accidentes u otros eventos.

El objetivo es tan sencillo de expresar como complejo de ejecutar:

rescatar el mayor número de personas en el menor tiempo posible, reduciendo el riesgo para los equipos de rescate.


1. Evaluación inicial del escenario

Los primeros minutos son fundamentales.

El equipo de respuesta necesita obtener información sobre lo ocurrido, identificar peligros visibles y establecer las condiciones generales del lugar.

Entre los factores que pueden requerir evaluación se encuentran:

  • Estado de la estructura.
  • Posibilidad de nuevos colapsos.
  • Riesgo eléctrico.
  • Fugas de gas o combustibles.
  • Incendios.
  • Materiales peligrosos.
  • Accesos disponibles.
  • Número estimado de personas afectadas.
  • Posibles zonas de supervivencia.
  • Condiciones ambientales.
  • Rutas de ingreso y salida.
  • Necesidad de equipos especializados.

La información inicial permite determinar cómo se organizará la operación.

No se trata simplemente de entrar.

Se trata de saber dónde, cómo, cuándo y con qué recursos hacerlo.


2. Asegurar la zona y proteger a los rescatistas

Una de las prioridades de una operación USAR es evitar que el escenario genere nuevas víctimas.

Los rescatistas pueden enfrentarse a estructuras inestables, objetos suspendidos, polvo, materiales cortantes, riesgos eléctricos, incendios, sustancias peligrosas y otros peligros.

Por eso, el equipo de protección personal para rescate es una parte esencial de la operación.

Dependiendo de las condiciones, puede incluir:

  • Cascos de rescate.
  • Protección ocular.
  • Guantes especializados.
  • Protección auditiva.
  • Calzado de seguridad.
  • Ropa de protección.
  • Equipos de alta visibilidad.
  • Protección respiratoria.
  • Sistemas de protección contra caídas.
  • Equipos especializados para rescate técnico.

La protección no debe entenderse como un accesorio.

Es parte de la capacidad operativa del equipo.


3. La búsqueda: encontrar antes de remover

Una de las preguntas más importantes después de un colapso es:

¿Dónde están las personas atrapadas?

La respuesta no siempre es evidente.

Una víctima puede encontrarse detrás de una pared, debajo de una losa, dentro de un espacio reducido o en una zona que no puede ser inspeccionada visualmente.

Por eso existen diferentes técnicas y tecnologías de búsqueda.

Dependiendo del escenario, los equipos especializados pueden utilizar:

  • Búsqueda visual.
  • Búsqueda acústica.
  • Cámaras de inspección.
  • Sistemas de localización.
  • Equipos de detección.
  • Equipos de iluminación.
  • Herramientas de acceso.
  • Sistemas de comunicación.
  • Unidades caninas.
  • Drones y sistemas de observación aérea.

La tecnología permite obtener información en lugares donde los sentidos humanos tienen limitaciones.

Y en una emergencia:

información correcta significa mejores decisiones.


4. El papel de los equipos K9

Los perros de búsqueda y rescate pueden convertirse en una herramienta fundamental durante determinadas operaciones.

Su capacidad olfativa permite apoyar la localización de personas en escenarios donde la búsqueda visual resulta extremadamente difícil.

En Bogotá, por ejemplo, el grupo K9/BRAE apoya procesos de búsqueda y localización de personas atrapadas en estructuras colapsadas, deslizamientos y áreas abiertas mediante caninos entrenados.

Esto demuestra que una operación moderna de búsqueda y rescate no depende de una única tecnología.

Depende de la combinación de personas, entrenamiento, animales especializados, herramientas y tecnología.


5. Localizar a la víctima es apenas el comienzo

Encontrar una persona atrapada no significa que el rescate haya terminado.

En muchos escenarios, el acceso hasta la víctima puede ser extremadamente complejo.

Puede existir una losa que impida el paso.

Una estructura que necesita estabilización.

Un espacio demasiado reducido.

Material que debe ser cortado o retirado.

O condiciones que hacen peligroso el ingreso directo.

Aquí comienza otra fase crítica:

crear un acceso seguro.


6. Estabilización y apuntalamiento

Antes de realizar determinadas operaciones de corte, penetración o remoción, puede ser necesario estabilizar partes de la estructura.

El objetivo es reducir la posibilidad de movimientos inesperados que puedan afectar a la víctima o al equipo de rescate.

Los sistemas de estabilización y apuntalamiento forman parte de las capacidades especializadas de rescate en estructuras colapsadas.

La operación requiere conocimiento técnico y herramientas adecuadas.

No basta con retirar material.

Hay que saber qué se puede mover, qué no se debe tocar y cómo mantener estable el escenario durante el rescate.


7. Corte, penetración y extracción

Una vez definida la estrategia de acceso, los equipos pueden utilizar diferentes herramientas dependiendo del tipo de estructura y de los obstáculos encontrados.

Entre ellas pueden encontrarse:

  • Herramientas hidráulicas.
  • Herramientas eléctricas.
  • Equipos de corte.
  • Equipos de perforación.
  • Herramientas manuales.
  • Equipos de elevación.
  • Herramientas de remoción.
  • Sistemas de tracción.
  • Equipos de rescate técnico.

La selección depende del escenario.

No existe una única herramienta capaz de resolver todos los tipos de colapso.

Por eso, los equipos profesionales necesitan contar con un sistema integral de herramientas y accesorios, acompañado por personal que conozca sus características y limitaciones.


8. La atención de la víctima también hace parte del rescate

Encontrar y extraer a una persona es solamente una parte de la operación.

La víctima puede presentar lesiones, deshidratación, hipotermia, trauma o diferentes condiciones médicas dependiendo del tiempo que haya permanecido atrapada.

Por eso, las capacidades de atención prehospitalaria y los equipos biomédicos también pueden formar parte de una operación USAR.

La propia UNGRD ha contemplado dentro de los procesos de fortalecimiento de equipamiento para búsqueda y rescate categorías relacionadas con equipos biomédicos, telecomunicaciones, EPP, rescate técnico y estructuras colapsadas.

Esto permite entender que una operación de rescate no es solamente una operación de herramientas.

Es una operación multidisciplinaria.


9. Comunicaciones: coordinar mientras todo cambia

En una emergencia de gran magnitud pueden participar numerosos equipos, instituciones y especialistas.

La comunicación se vuelve entonces fundamental.

Los equipos necesitan compartir información, reportar avances, solicitar recursos y mantener coordinación entre las diferentes áreas de operación.

Por eso, los sistemas de telecomunicaciones hacen parte de las capacidades que requieren los equipos especializados de búsqueda y rescate.

La UNGRD ha incluido precisamente equipos de telecomunicaciones dentro de los componentes de fortalecimiento para el USAR COL-1.

Porque en una emergencia compleja:

una herramienta puede ayudar a encontrar a una víctima, pero una buena comunicación permite coordinar todo el rescate.


10. El tiempo es importante, pero la seguridad también

Existe una idea muy común cuando se habla de rescate:

“Hay que entrar rápido.”

Pero una operación profesional requiere algo más.

Hay que entrar cuando las condiciones lo permiten y con una estrategia que reduzca los riesgos.

Los equipos USAR trabajan bajo metodologías y estándares destinados a fortalecer la coordinación y la seguridad de las operaciones.

Colombia cuenta con un Programa Nacional de Búsqueda y Rescate Urbano que busca estandarizar la respuesta y fortalecer las capacidades de los grupos USAR a nivel nacional e internacional.

En junio de 2026, además, el equipo USAR COL-1 de Colombia obtuvo nuevamente su reclasificación internacional bajo los estándares de INSARAG después de un proceso de evaluación de 36 horas. El ejercicio involucró 62 especialistas y cuatro caninos.

Esto evidencia el nivel de preparación que requieren las operaciones de búsqueda y rescate de alta complejidad.


No todos los rescates son iguales

Un punto fundamental es entender que no existe un único equipo de rescate para todas las emergencias.

Las necesidades cambian dependiendo del escenario.

Rescate en estructuras colapsadas

Puede requerir búsqueda técnica, apuntalamiento, corte, penetración, elevación, remoción y extracción.

Rescate con cuerdas

Requiere equipos especializados para trabajo vertical, sistemas de anclaje, cuerdas, conectores y protección contra caídas.

Rescate vehicular

Puede requerir herramientas hidráulicas, sistemas de estabilización, corte y extracción.

Materiales peligrosos

Puede requerir equipos de detección, protección especializada, contención y descontaminación.

Incendios estructurales

Exigen equipos de protección, sistemas de respiración, herramientas de intervención y soluciones contra incendios.

Cada escenario necesita capacidades específicas.


El equipamiento no puede improvisarse

En 2025, la UNGRD realizó procesos orientados al fortalecimiento del equipamiento de búsqueda y rescate de USAR COL-1. Entre las categorías contempladas se incluyeron equipos para rescate con cuerdas y estructuras colapsadas, equipos biomédicos, telecomunicaciones, EPP y elementos de ferretería especializada.

Esto refleja una realidad:

el rescate profesional necesita infraestructura, tecnología y equipamiento especializado.

Pero también necesita algo igual de importante:

personal preparado para utilizarlo.


Entrenamiento: la herramienta más importante no viene en una caja

Puedes tener la mejor herramienta hidráulica.

La mejor cámara de búsqueda.

El mejor sistema de comunicación.

El mejor equipo de protección.

Pero si el personal no sabe utilizarlo correctamente, su potencial se reduce.

Por eso, el entrenamiento debe acompañar al equipamiento.

Los equipos especializados necesitan practicar procedimientos, conocer sus herramientas, trabajar bajo presión y desarrollar coordinación.

La acreditación de los equipos USAR en Colombia implica procesos de evaluación y estándares operativos. En 2024, por ejemplo, Bomberos Voluntarios de Cali fue reacreditado como equipo mediano de búsqueda y rescate en estructuras colapsadas después de una evaluación de 24 horas en la que debía cumplir 156 estándares.

Esto demuestra que la preparación no se mide solamente por la cantidad de equipos disponibles.

Se mide por la capacidad de utilizarlos correctamente cuando más se necesitan.


Después del rescate también hay trabajo

Una vez extraída la víctima, la operación no necesariamente termina.

Los equipos deben realizar procesos de recuperación de herramientas, evaluación del escenario, documentación, mantenimiento, reposición de consumibles y desmovilización.

El grupo USAR de Bomberos Bogotá, por ejemplo, contempla dentro de su ciclo de respuesta las etapas de preparación, activación, movilización, operaciones y desmovilización.

Esto es importante porque una emergencia no debe convertirse en el final de la preparación.

Debe convertirse también en una oportunidad para:

evaluar → aprender → corregir → mantener → mejorar.


Fireman House: soluciones para fortalecer la capacidad de respuesta

Una operación de búsqueda y rescate puede depender de muchas variables.

Por eso, en Fireman House entendemos el equipamiento como parte de una capacidad integral y no simplemente como una lista de productos.

Trabajamos para acompañar a cuerpos de bomberos, equipos de rescate, organismos de respuesta, brigadas industriales y empresas que necesitan fortalecer sus capacidades frente a diferentes escenarios de emergencia.

Nuestro portafolio incluye soluciones relacionadas con:

🔴 Equipos para bomberos

Equipamiento especializado para profesionales que trabajan en condiciones de alto riesgo.

🔴 Búsqueda y rescate

Herramientas y soluciones para apoyar operaciones de localización, acceso, extracción y rescate.

🔴 Protección personal

Equipos diseñados para ayudar a proteger al personal durante operaciones de emergencia y rescate.

🔴 Herramientas especializadas

Soluciones para rescate técnico, intervención y diferentes escenarios operativos.

🔴 Protección contra incendios

Sistemas y productos para prevención, control y respuesta ante incendios.

🔴 Entrenamiento y simulación

Equipamiento para desarrollar habilidades y preparar a los equipos antes de una emergencia real.

🔴 Servicio y mantenimiento

Porque un equipo de emergencia no solamente debe existir.

Debe estar disponible, operativo y preparado para funcionar.


El rescate comienza mucho antes del colapso

Cuando vemos una operación de búsqueda y rescate, normalmente observamos a los rescatistas entrando entre los escombros.

Pero detrás de esa imagen existe mucho más.

Existe capacitación.

Existe planificación.

Existe tecnología.

Existe mantenimiento.

Existe coordinación.

Existe equipamiento.

Existe experiencia.

Y existen cientos de decisiones tomadas mucho antes de que ocurra la emergencia.

Por eso, la próxima vez que pensemos en búsqueda y rescate, debemos recordar que salvar una vida no comienza cuando encontramos a la víctima.

Comienza mucho antes.

Comienza preparando a quienes van a buscarla.

Comienza seleccionando las herramientas adecuadas.

Comienza entrenando al equipo.

Comienza manteniendo los equipos operativos.

Comienza construyendo capacidades.

Porque cuando una estructura colapsa, ya no hay tiempo para improvisar.

Cada segundo cuenta.


FIREMAN HOUSE

Equipamos héroes. Protegemos vidas.

Soluciones especializadas para bomberos, búsqueda y rescate, industria y respuesta a emergencias.

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